Carles Pradas


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Críticas

Carles Pradas

Carles Pradas nace en la ciudad de Barcelona poco antes de la invención del CD, en el seno de una familia de la hoy extinta clase media. Nieto de la Guerra civil, hijo de la dictadura y víctima de la Transición, crece en un ambiente artístico, humanista y confortable, sueño presuroso de un futuro cada día más velado por una luz confusa y armada de espinas. Desde pequeño muestra un especial interés por la escritura y la imagen, dos malditas costumbres que aún no ha abandonado.

Llegada la mayoría de edad ingresa en la universidad para estudiar comunicación audiovisual, forjando durante ese período algunas de las particularidades de su labor posterior. Actualmente trabaja en el sector audiovisual y de la publicidad, un mundo que le consiente entender mejor la mediocridad que nos rodea, al mismo tiempo que le posibilita pagar el alquiler. La contemplación y la procreación artística son para él casi un bálsamo contra la rutina y la realidad, un ansiolítico democrático y sin receta.

Cada día más cínico pero más amable, los martes cree en Rousseau y los jueves en Hobbes, el resto de días no cree en nada. Hace ya algún tiempo se ha centrado caprichosamente en la fotografía (analógica) que le permite componer el mundo como algo más armónico de lo que en realidad es. Ha realizado dos exposiciones fotográficas sobre la cultura asiática y ha participado en algunas exhibiciones colectivas con videoinstalaciones.

Paintography es uno de sus últimos proyectos personales. Un intento por dar un paso más allá en la fotografía convencional a través de una mezcla de fotografía y técnicas pictóricas. Como él mismo describe 'una premeditada colección de objetos inútiles, por momentos luminosos, en otros oscuros, que pretenden salpicar inconscientemente de color una realidad que es capturada en blanco y negro, con el fin de pervertir la transferencia del realismo y, en cierta manera, alejar la fotografía de la verdad. Entre otras cosas...'

Carles Pradas tiene un gato negro y un televisor sin señal, requiere del aroma del mar para pensar con claridad y le fascina aprender; es curioso, imaginativo y discalcúlico, sombra de Peter Pan, inquieto, viajante y de movimientos silenciosos y aún no tiene carné de conducir. Mañana su cabeza seguirá pensando en nuevas ideas absurdas que perpetrar...

Expo Colectiva Enero 2013

exposición colectiva 25 enero

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